Blogia
elpoetaenelvagon

 

Iren se sentía bien. Ni siquiera se había parado a pensar en la otra posibilidad, no se le ocurrió que aquello pudiera ser un error. Siguió adelante sin mirar a los lados: los problemas le asaltaban de frente. Siempre había sido así, y hoy volvería a ser igual. El examen se le presentaba difícil, pero estaba preparada. La noche la había pasado en vela; sabía que la prueba sería un éxito. Un, dos y hasta tres repasos de toda la materia le harían obtener la beca que necesitaba para entrar en la universidad que unos padres inmigrantes no le podían pagar. Mientras se convencía de esto, se abrieron las puertas y entraron unas cuantas personas más, haciendo aún más irrespirable el aire rancio de aquel vagón. Rozándole el costado, una niña pequeña sonreía a su abuela, que le hacía carantoñas; más estudiantes se apretujaban en el otro extremo del vagón, cerca de unas jóvenes de Europa de este; unos obreros discutían sobre horas extras. Las estaciones se sucedían lentamente, muy lentamente, pero aún así demasiado rápido.

El tren se paró, salió un hombre. Siete minutos y treinta y tres segundos después, todo estallaba. La niña y su abuela, los estudiantes, las jóvenes trabajadoras, los obreros. Todo, todo, todo.

 

¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres.

10 comentarios

Carlos -

Muchas veces es necesario u golpe para darse cuenta de lo que pasa.

Hard. -

Pero nunca convencerás...

Carlos -

La mejor defensa es un buen ataque.
Ataque dialéctico y ataque armado.
No hay nada de despótico en ello.

Hard -

Tu única defensa es un ataque al enemigo. Así vencerá, pero nunca, nunca, nunca convencerás...

Carlos -

Estás alienado.
Sígueme leyendo, te ayudará.
¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres

Hard. -

Nos distinguimos de Él, porque «en Él vivimos, nos movemos y existimos». Todo lo que tenemos se nos ha sido dado. ¿O acaso piensas que la inteligencia, la capacidad de amar/odiar, de ilusionarte que tienes, te la has ganado a pulso? Discurre, discurre, discurre.

Carlos -

Nadie habla de perfección.
Por eso sostengo que el Ser Superior es el hombre.
Déjate de cuentos de viejas y de creaciones a "imagen y semejanza". Si tan iguales somos, ¿porqué pretender distinguirnos de ese tu Dios?

Hard. -

El hombre tiene una grandeza que le viene por haber sido creado a imagen y semejanza de su Creador. Pero, si sólo cuenta con sus propias fuerzas, si sólo se mira el ombligo, al final sólo encuentra limitaciones, achaques, impotencias, manias, ... No te equivoques, superman sólo es real en el mundo del celuloide.

Carlos -

El Ser Superior es el hombre.

Hard. -

Vidas troncadas como las que aparecen en el relato, ilusiones rotas, esperanzas que nunca se harán realidad... ¿Qué sentido tiene tanto mal?. Para un creyente, indudablemente hay un Ser Superior que lo permite (y aunque parezca mentira) saca bienes de un mal que en ocasiones se nos antoja que se presenta en estado semipuro.
¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres