Se muestran los artículos pertenecientes a Septiembre de 2006.
12/09/2006
Ciao
Otro golpe, qué más da. Ya no duele. Cansa tanto drama cutre, tanta obra patéticamente interpretada, tanto lloriqueo de plañidera vapuleada. Palabras incontroladas y sinsentido no hieren el talón de Aquiles, se sabe. Gritas y chillas; obvio y sonrío, el peor de los desprecios. Furia, ira y rabia juguetean en una incomparable orgía de resentimiento y lástima incontenida; el dolor ya se fue de vacaciones, y no volverá. Jurado. El hueco que has dejado lo llenará la próxima copa, esta noche, junto a otra mujer, por dinero o por amor, quién sabe y qué importará. Prometido. Y una ironía o dos, bañadas con una gruesa capa de orgullo, harán relucir una relación muerta.
Una pelirroja
“Hola, mi amor. ¿Qué tal por allá, por esas playas paradisíacas de las que tantas veces me has hablado? ¿Cómo va todo? Yo anoche soñé contigo, otra vez. Es la cuarta en esta semana. No te puedo olvidar, lo sabes ¿verdad? En el sueño estábamos tú y yo, por fin juntos, lejos de este antro en el que muero cada día. Hace tiempo que te fuiste, pero aún recuerdo con cariño cuando estabas conmigo, cuando me visitabas cada tarde para hacerme reír. Hablábamos de todo lo que hay ahí fuera, de las mil oportunidades, lugares y placeres. Después hacíamos el amor suavemente; sólo importaba el otro, hacerle gozar y sentir. Qué bonito era. Ternura y pasión, la mejor de las combinaciones y el sueño más inalcanzable sin ti. Nunca me han tratado como tú; aquí lo hacen, pagan y se van. Nada que ver. Tú eres diferente, contigo me olvido de todo. Soy feliz. Por eso me he decidido. Iré contigo, iré a verte, voy a salir de aquí.”
Se oye un disparo. La pelirroja cae al suelo, donde sangra profusamente. La bala le ha alcanzado el corazón. El chulo conocía sus intenciones, y no se lo ha permitido.
Anochece. Todas las cadenas de televisión del país emiten la misma noticia. Un joven millonario, John Shooter, ha muerto, esta tarde, en un accidente de coche.

